Cultivo del ajonjolí en el Valle Mexicali

Cultivo del ajonjolí en el Valle Mexicali

MEXICALI. – Con el propósito de revisar el avance y desarrollo que presenta el cultivo del ajonjolí que fue sembrado durante el actual ciclo agrícola primavera-verano 2019, representantes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), acompañados por investigadores del INIFAP y productores, realizaron un recorrido de campo por diversas parcelas del Valle de Mexicali.

El Ing. Juan Manuel Martínez Núñez, Subdelegado Agropecuario y Encargado del Despacho de la SADER, informó que el recorrido incluyo visitas a diversos predios que se ubican, principalmente, en los campos agrícolas pertenecientes a los Centros de Apoyo al Desarrollo Rural (CADER) Colonias Nuevas y Delta, en donde se concentra la mayor siembra de ajonjolí con 230 hectáreas.

Comentó que, de acuerdo a lo observado en campo por el personal técnico de la Secretaría, los investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y los propios productores, el cultivo avanza favorablemente, sobre todo, en aquellos predios que fueron sembrados en tiempo y forma.

En este sentido, los productores asistentes comentaron, que, hasta el momento, han tenido que realizar dos aplicaciones de plaguicidas para prevenir y controlar la mosca blanca, sobre todo, en aquellos predios donde ya fue detectada la presencia de ésta.

El funcionario señaló que, de acuerdo a lo manifestado por los agricultores mexicalenses, se espera una producción de entre 500 y 1,200 kilos por hectárea y una producción total de 500 toneladas, aproximadamente.

Martínez Núñez, precisó que este año en el Valle de Mexicali se sembraron un total de 445 hectáreas con ajonjolí. 205 hectáreas en la CADER Colonias Nuevas; 119 hectáreas en Benito Juárez; 91 hectáreas en Guadalupe Victoria; 25 hectáreas en Delta y 5 en el Hechicera.

Finalmente aclaró que en el Valle de Mexicali se tienen antecedentes de la siembra de esta oleaginosa. La última vez que se sembró, fue en el ciclo agrícola primavera-verano 1991, cuando prolifero la presencia de la plaga de la mosca y a consecuencia de los daños se volvió incosteable su siembra; aun y cuando se llegaron a obtener hasta 1,200 kilógramos por hectárea; recordó Martínez Núñez.