Entre Los Surcos…

Entre Los Surcos…

Módulos de Riego y S. de R.L.

Resulta sumamente interesante como, cada tres años, en vísperas y en los procesos electorales de las asociaciones civiles de los Módulos de Riego, así como en la S. de R.L. concesionaria de la Red Mayor del Distrito de Riego 014 del Rio Colorado, surgen inconformidades y sugerencias, a modo, para beneficio de intereses particulares.

Lo primero que sale a flote son las descalificaciones de los aspirantes a cualquiera de los cargos de elección, ya sea en los consejos de administración o de vigilancia.

Lo grave es que, después de la elección, en muchas de las ocasiones, si el voto de la mayoría de los asistentes a las asambleas, no les son favorables, quedan resabios que se convierten en piedra de los zapatos de los electos, a grado tal que llegan a convertirse en un obstáculo para el desarrollo y operación del Módulo, o de la S. de R.L.    

A lo largo de los años hemos observado cómo, algunos individuos carentes de credibilidad, pero que, por su fluidez al hablar, criticar o proponer, con facilidad obtienen el aplaudo, pero no el voto y se la pasan rumiando su derrota, misma que se repite una y otra vez.  

Las asociaciones civiles y la misma S. de R.L. se gobiernan con estatutos que fueron aprobados desde el momento de su constitución, pero además deben de cumplir con todos los requisitos establecidos en al título de concesión que les dio el gobierno federal, vía Comisión Nacional del Agua, dependencia que soslaya corrupción, tano en el manejo del agua como de recursos económicos, por parte de los directivos. 

Los estatutos son documentos perfectibles con la participación de los usuarios que, lamentablemente, una buena parte de ellos, desdeña su presencia en las asambleas de los Módulos, en ocasiones por lo tediosas, debido a las necedades de algunos usuarios que siempre están en contra de todo y a favor de nada.

Hay quienes reciben comisiones de parte de directivos y de la misma asamblea, tras atender sus alegatos, pero resulta que se les acaba el ímpetu y se olvidan de la responsabilidad que les encomendaron, para buscar soluciones o mejorar lo que consideraban mal.

Por si fuera poco, cuando se presentan los procesos electorales, los aspirantes que no cumplen con los requisitos estatutarios o acuerdos de asamblea, culpan a los directivos en turno y a quienes, si llenan todos los requisitos, de continuismo, de caciquismo y otros adjetivos.

Para tener derecho se debe de cumplir con la normatividad y desempeñar, con la mayor armonía todos los encargos que se les hagan y más,  si son producto de sus mismas propuestas.