Entre Los Surcos…

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El futuro del campo

Llama la atención que, en momentos de cambio en administraciones gubernamentales, especialmente en los estados, como Baja California, la cita de “ni un segundo fuera del presupuesto, ni un milímetro fuera del pavimento”, acreditada -como credo- al agrónomo, parece convertirse en realidad.

Y es que, alrededor de quien tendrá el poder de determinar quiénes serán los nuevos funcionarios, en este caso de lo que hoy todavía es la Secretaria de Desarrollo Agropecuario, exfuncionarios y aquellos que pretenden serlo, le rodean como los enjambres de abejas a la Reyna.

Por otro lado, los gritos, los sombrerazos, los golpes bajos y las descalificaciones entre aquellos que, en el pasado usufructuaron beneficios de las presiones a entes gubernamentales, con plantones y manifestaciones, pretenden llamar la atención de Héctor Haro Encinas.

Y, es que, algunos de ellos consideran que se han hecho notar con argucias verbales y planteamientos relacionados con posibles soluciones al estancamiento generado en la productividad y el desarrollo social de quienes participan en el sector primario.   

Estos individuos, al igual que los ex funcionarios y quienes pretender serlo, se olvidan que una cosa es la política y otra muy distinta la actividad productiva, la cual, en realidad poco les interesa, su pretensión es incluirse en la nómina oficial o colarse en programas a fondos perdidos.

Pero tal parece que la estrategia les está funcionando aprovechando el alejamiento que por años ha tenido del estado el señor Haro Encinas, toda vez que, por ello, desconoce el desempeño anterior de la mayoría de quienes le rodean, pese a que, a algunos les conozca desde hace tiempo. 

No hay duda alguna del conocimiento de las actividades del sector primario, de quién es el futuro titular de la ahora Sedagro, en el gobierno de Jaime Bonilla Valdez, pero el éxito, o el fracaso de su encomienda dependerá de quienes sean sus colaboradores.

Valdría la pena que, a quienes le rodean, les haga una radiografía de sus éxitos y fracasos como funcionarios, les preguntara por qué, lo que ahora le proponen, no lo hicieron en su tiempo, evaluara su involucramiento de empresas propias o de familiares, en su época de funcionarios, soslayando el conflicto de intereses.

A quienes se dicen productores, su historial productivo y situación con fuentes de financiamiento, así como su respuesta a los apoyos recibidos y desde luego constatar el actual desarrollo de sus cultivos o analizar sus acciones como directivos de módulos de riego.

Bueno, solo son sugerencias que, bien pueden ser desvirtuadas, por aquellos que se sienta afectados, o aludidos.