Entre Los Surcos…

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Inocuidad, calidad y sus “asegunes”

Por César Villalobos López

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), fortalecerá el Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA) para el periodo 2019-2024, anunció durante un taller celebrado en Guadalajara.

David Monreal Ávila, coordinador general de Ganadería, de la Sader, aeguró que, esto “permitirá focalizar y atender oportunamente los riesgos zoosanitarios, por presencia de contaminantes o enfermedades en productos de origen animal, así como proteger de manera más efectiva la producción nacional, la salud de la población y el comercio internacional”.

También dijo que “la aplicación de un sistema de trazabilidad genera beneficios como la localización rápida y facilitar la definición de responsabilidades frente a una emergencia sanitaria o de inocuidad, lo cual da certeza al consumidor y contribuye a preservar la salud pública”.

“Estamos hablando, dijo, de generar un registro de datos de cada una de las etapas del proceso de producción, con la finalidad de tomar decisiones para garantizar la cadena productiva en materia de sanidad e inocuidad de los alimentos”.

“Además, la trazabilidad brinda una oportunidad comercial para la diferenciación de productos por calidad asociada a marcas y denominación de origen, lo que contribuye a dar confianza a los socios comerciales de México y potenciar la exportación de cárnicos”, precisó.

En el taller estuvieron directivos de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), directivos y productores de las 46 Uniones Ganaderas Regionales, y operadores del SIINIGA en todo el país, a quienes Monreal Avila les precisó: “hay dos razones principales para poner marcas o dispositivos de identificación en los animales: la prueba de propiedad y la rastreabilidad”.

Teóricamente, todo está muy bien, pero en un estado como Baja California, con incipiente ganadería de cría, donde las autoridades que debieran de vigilar el cumplimiento de esas normas, son omisas al incumplimiento de ese proceso por parte de los vendedores de aretes, la Unión Ganadera Regional con Gustavo Rodríguez Cabrales, carece de inventario de ellos, porque debe de pagarlos antes de que el proveedor se los entregue.   

Aquí cabría preguntar, ¿de qué sirven? los programas de “salud animal” y/o de inocuidad alimentaria, a cargo de Belem Avendaño Ruiz, operado por la Secretaria de Desarrollo Agropecuario