Entre Los Surcos…

Entre Los Surcos…

A poner los pies en la tierra

Por César Villalobos López

Resulta muy significativo el llamado de campesinos jaliscienses apostado en la autopista de occidente a manera de protesta contra el incumplimiento de las promesas de campaña del hoy presidente de México, así como de loa anuncios posteriores a su asunción al poder.  

La protesta de los jaliscienses es por el “incumplimiento de las promesas de campaña y las que sigue haciendo” el presidente Andrés Manuel Lopez Obrador y le piden “no siga incendiando al país, no siga dividiendo a los mexicanos y cumpla con sus compromisos como presidente y estadista de éste país”

Sin duda esta precisión de los campesinos de Jalisco, es la misma de agricultores de otras entidades que observan y sienten la ausencia de políticas agropecuarias del gobierno federal en apoyo al desarrollo de las actividades productivas.  

En Sinaloa, al iniciar los festejos del Día del Agricultor, Marte Vega, presidente de la AARFS, lamentó el hecho de que, “Entre los funcionarios que nos califican de ricos debe prevalecer la conciencia que la noble actividad agrícola no tiene ningún cuestionamiento, que sin los alimentos que produce Sinaloa el país podría padecer hambruna”.

Esto durante un evento en el cual los agricultores locales otorgaron a Marte Vega, el premio Tecnoagro, tras el informe del presidente de los propietarios rurales y a un convivio donde hicieron votos por un futuro promisorio para el campo.

Los agricultores sinaloenses, al igual que los de otras entidades del país, incluyendo Baja California y concretamente el valle de Mexicali, dejaron al descubierto la voracidad de las bodegas y/o centros de acopio.

En el caso del valle de Mexicali, los trigueros y los algodoneros, principalmente han tronado en contra de los habilitadores, centros de acopio, clasificadores de fibra y otros, por considerar situaciones irregulares en los tratos comerciales.

Aquí, muchas empresas han actuado como ventanilla, con autorización oficial, para operar el manejo de los apoyos federales y, a decir de los productores, se han despachado con la cuchara grande.

Con el soslayo oficial, de federación y estado, otras empresas han impulsado el desvió de cosechas –causante del incremento de carteras vencidas- mediante la compra de trigo a mayor precio y con pago directo al productor, sin importar compromisos crediticios.

Así las cosas, es tiempo de que desde el presidente Lopez Obrador y hasta los funcionarios de Sader, de Aserca y otras dependencias pongan los pies en la tierra, porque dan la impresión de continuidad con las políticas neoliberales -que dicen combatir- y que benefician a los empresarios.