Entre Los Surcos…

Entre Los Surcos…

Sin varitas mágicas

Por César Villalobos López

Todo indica que tras la tempestad viene la calma y que, en el campo bajacaliforniano, en especial el valle de Mexicali, las aguas vuelven a su cauce, pese a que hay quienes se resisten a aceptar que sus planteamientos, algunos con fuertes intereses económicos, no encontraron el eco esperado, a la llegada de Andrés Manuel Lopez Obrador a la presidencia de México. 

Quienes consideraban la posibilidad de incrustarse en las nóminas de la federación, especialmente en dependencias relacionadas con el sector primario y el manejo del agua, han visto que sus cálculos fueron inapropiados.

Sin embargo, hay quienes, ostentando especialidades académicas, pero sin ética profesional, han hecho su modus vivendi a costa del engaño y la mentira, coreados por frustrados liderazgos del pasado que, enarbolando la bandera del cambio pretenden lograr notoriedad.

Aquella esperanza de que, por arte de magia, o utilizando una varita mágica, el presidente Lopez Obrador sacaría agua de las piedras para cumplir la aspiración de aquellos que por años han venido usufructuando el tema del agua, yendo de fracaso en fracaso, seguramente continuaran su peregrinar con la Central Campesina Cardenista.

Y, es que fue durante el Foro del Agua arropado por ese organismo, donde los charlatanes profesionales disfrazados de científicos, expusieron sus engañosas teorías sobre el agua, la contaminación y otros temas que llamaron la atención de diputados y senadores que consideraron estar escuchando a especialistas serios.

Lo grave se esta situación es que, no han sido pocas las ocasiones en que se han escudado en la Máxima Casa de Estudios, la Universidad Autónoma de Baja California, parta sustentar sus dichos, no siempre ciertos y mal dichos, pero convincentes para quienes desconocen del tema.

Lo que esos individuos deben de ver, de analizar, son los mensajes del presidente Lopez Obrador, a favor de la inversión extranjera, la generación de empleos a lo largo y ancho del país, al margen de las ideológicas políticas de los gobiernos municipales o estatales, así como el compromiso hecho con los empresarios para trabajar juntos y desterrar la corrupción. 

Mentir y engañar, por interés propio, también es corrupción, señores.