Entre Los Surcos…

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Estatutos, letra muerta

Por César Villalobos López

Los estatutos, especialmente los de las asociaciones civiles, documentos que se supone norman las acciones de sus integrantes, precisan objetivos y normas de conducta para el objetivo de su creación, por la ignorancia de sus miembros o dominación de directivos, se convierten en letra muerta. 

De nada sirven los estatutos cuando se modifican preceptos, apelando a la inclinación de una presencia dominada, bajo el criterio de que, “la asamblea es soberana”.

Efectivamente, la asamblea si es soberana conduciéndose dentro de lo que marcan sus estatutos y los integrantes de los consejos directivos son los primeros que deberían de vigilar y evitar actos que contravengan lo establecido en los estatutos.

En caso de fallar el consejo directivo en ese propósito, los integrantes del consejo de vigilancia deben de salir al frente para señalar la falla y evitar que la violación se lleve a cabo, bajo el concepto de que la asamblea es soberana.

Esta situación suele ocurrir en una buena parte de las asociaciones civiles, como módulos de riego, clubes deportivos, clubes sociales y hasta en asociaciones de periodistas, como la de Mexicali, donde la apatía de sus integrantes, miembros o socios, es manifiesta en asambleas donde se toman determinaciones, sin atender lo establecido en los estatutos.

Debido a estas situaciones, directivos y/o gente extraña a las asociaciones, con intereses personales, aprovechan el desinterés para llevar agua a su molino.  

Lo más reciente, en la última reunión de la asociación civil del Módulo 4, por lo que usted quiera, guste o mande, al consejo directivo se le paso el tiempo para lanzar la convocatoria electoral, el estatuto establece que en ese caso debe lanzarla el Consejo de Vigilancia.

Como hay pugna o animadversión hacia integrantes de Vigilancia, alguien propuso que fuera sometido a votación, porque la asamblea es soberana; antes de la votación, los de vigilancia cedieron esa responsabilidad a los miembros del consejo directivo, pero aun así se votó y serán los directivos salientes los convocantes.   

No pasará nada, ni hubiera pasado, si convoca, ajustándose a los estatutos, el consejo de vigilancia, las asambleas a convocar serán para el 20 y 27 de octubre, pro primera y segunda convocatoria.

Luego de esto observamos dos criterios distintos: “se votó porque teníamos la mayoría” … “los de vigilancia apoyan a la planilla roja” … “con el voto de la asamblea se violan los estatutos”.

Nos dimos cuenta que aquello de “después de la elección, todos unidos”, también es letra muerta.