Entre Los Surcos…

Entre Los Surcos…

A río revuelto

Los viejos ribereños decían “a río revuelto, ganancia de pescadores” y en el asunto del agua sucede lo mismo, no solo por los intereses políticos que propalan una serie de versiones que, por ignorancia, desconocimiento, interés o complicidad son absorbidas como el agua en la esponja.

Aquí podríamos aplicar aquello de que, una mentira replicada mil veces se vuelve realidad, porque aun cuando siga siendo mentira, mucha gente la llega a considerar como verdad y la sigue difundiendo entre personas que desconocen del tema pero que ante la insistencia de sus voceros consideran que es cierto.

No todos los que entran en ese juego lo hacen de mala fe, o por hacer daño, simple y llanamente creen estar contribuyendo a la divulgación de algo que consideran positivo.

Sin embargo, en el tema del agua agrícola y la supuesta falta de volúmenes que reclaman, principalmente los sembradores de superficies considerables –no todos, aclaramos, porque las empresas serias toman las previsiones con el aseguramiento de volúmenes de agua para el riego de sus múltiples cultivos- debido a que pretenden continuar disponiendo de volúmenes que no les corresponden, sin importar las afectaciones a otros productores.   

El desorden existente por vicios de usuarios, de directivos de módulos o de la S. de R.L. es producto de la irresponsabilidad o de la complicidad –por interés o por omisión- de los funcionarios de la Comisión Nacional del Agua que, desde hace tiempo, en Baja California son una figura decorativa.

Por esa situación y por temores políticos, el acuerdo que hoy ejecutan para la elaboración de la Cédula de Cultivos y la expedición de los permisos únicos de siembra, tomando en consideración la superficie que puedes regar con tu dotación de agua, en base a la siembra establecer, había estado dormido en algún cajón.

Esta promoción iniciada por Guillermo Aldrete Haas hace varios años, sin duda, afecta muchos intereses de quienes por mucho tiempo han sembrado sus 20 hectáreas utilizando agua del vecino que, al final del ciclo grita porque no puede regar.

El ordenamiento no es nada fácil, es una situación similar al combate de la delincuencia y es que sin n o hay energía para sostener lo promovido a favor de mejores resultados en las cosechas, la impunidad sentara sus reales y de nada servirán los intentos de atender a aquellos que se quejan y que ahora critican las medidas de la autoridad.