Entre Los Surcos…

Entre Los Surcos…

CNC = Papalote sin cola

A menos de un mes de que la otrora gloriosa Confederación Nacional Campesina celebre su XXIV Congreso Nacional Ordinario, todo indica que se dejaron sin efecto las voces de los representantes de varios organismos que advirtieron “el regreso del caciquismo”, con el actual dirigente, “ya que Ismael Hernández Deras podría reelegirse”.

Hasta el miércoles 1 de agosto, “Dirigentes de ramas de producción y de la CNC en los Estados, advierten que el político duranguense en vez de renunciar “por su pésimo papel en la promoción del voto campesino a favor del PRI, lo que pretende es volver al caciquismo cuando lo que más necesita el partido es refundarse con base en los principios democráticos de los que se alejó. Ismael Hernández Deras es recordado por la fiesta de su cumpleaños 50 –febrero de 2014–, que costó más de 10 millones de pesos”, indicaron en comunicado de prensa.

Señalaron que, “el nuevo liderazgo del organismo que históricamente ha representado el brazo derecho del PRI, instituto político que en la pasada elección sufrió la peor derrota en sus 72 años de existencia al perder la Presidencia de la República y casi la mayoría de los cargos de elección popular en los pasados comicios del primero de julio, puede quedarse en lo mismo”.

La CNC, como parte del sector agrario del PRI llegó a tener más de 80 diputados federales, en la próxima legislatura sólo contará con dos que corresponden al actual encargado de despacho, Ismael Hernández Deras, senador y exgobernador de Durango; y la de su hija Gabriela Hernández López.

En La Campesina, “como se conoce a la central en todo el país, existe el temor manifiesto de que el político pretende quedarse por cuatro años más, aunque en realidad siempre ha pertenecido al sector popular del Partido Revolucionario Institucional.”

Pero todo resulto una tempestad en un vaso de agua y al final, los rudos campesinos, los defensores de la tierra, cedieron a la imposición del sector popular del PRI para que Hernández Deras usurpe la presidencia que debería de ocupar un campesino con militancia probada en la CNC.   

Este año el Congreso llevará el título de “Ochenta Años de Lucha” y en él se tomará protesta al próximo dirigente nacional de la CNC.

Lamentablemente para los campesinos de México, esa lucha quedó en el pasado y en la memoria de los hombres y mujeres del campo que añoran la gestoría de los líderes de antaño, toda vez que los advenedizos heredados por Manuel Cota Jimenez, ni fu, ni fa, no conocen nada del campo, no les interesan los campesinos, ni la producción agrícola o pecuaria porque están dedicados a otros negocios y solo buscan incrustarse en las nóminas oficiales o ser candidatos. 

La mejor muestra de ello se tiene en Baja California, donde los campesinos no tienen una dirigencia, lo que llegaron a identificar como casa del agrarista, es una mole de mugre, vandalizado y con adeudos por impuesto predial y agua, carece de energía eléctrica y de teléfono, el regidor presidente, nunca ha despachado en ella.

La mayor desgracia de la CNC como agrupación fue la llegada del ahora funcionario federal, Benjamín castillo Valdez a la presidencia, a partir de entonces el abandono ha sido gradual y en aumento, a grado tal que es una de las mayores preocupaciones del delegado especial Ignacio Martínez Tadeo, quien no ha logrado la concientización de los directivos, sobre la responsabilidad que tienen.

A nivel nacional se presume que la CNC “fue, es y seguirá siendo, un sector que coadyuve a la preservación de la soberanía nacional, reafirmar la identidad y los valores e impulsar el desarrollo del campo, siempre defendiendo la propiedad de la tierra y las aguas de los campesinos e indígenas de México”.