Editorial…

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Descarada compra de votos

La madrugada del día primero de abril, al iniciarse la carrera electoral por el gobierno del estado de México, sin empacho, sin rubor, Alfredo del Mazo, candidato del Partido Revolucionario Institucional abrió el abanico de la compra de votos al anunciar que las amas de casa serán sumadas a los apoyos sociales para remunerar parte de su trabajo.

Hace años se hacía mención de la compra de votos por parte de los representantes de tal o cual partido, o de un candidato en concreto.

Pero ya en el poder se encontró la forma de institucionalizar la compra de votos mediante lo que hoy conocemos como apoyos sociales que no son otra cosa que dadivas gubernamentales disfrazadas de becas, despensas y otras formas.

Los beneficiarios de esos apoyos están pendientes de que no se les pase el día de la junta y hay quienes llegan tarde o dejan de trabajar, en especial el caso de mujeres con labores domésticas.

Cuando  el apoyo no es económico de todas formas se puede obtener dinero mediante la venta de algunos de los artículos de las despensas y en especial cuando son varios los integrantes de las familias, las que las reciben.

Esta práctica de los apoyos sociales se ha generalizado a lo largo y ancho del país, en todos los estados y mientras más pobreza extrema exista mayor es la posibilidad de distraer recursos hacia otros propósitos.

No importa si el gobierno del estado es del PRI, del PAN, del PRD, del Verde Ecologista, o de cualquier partido y hasta independientes, de todas formas los apoyos sociales son un ingrediente muy importante cuando se trata de conservar el poder.

Sin duda, en el estado de México, una de las entidades con mayor número de votantes del país, la lucha electoral será muy cerrada, seguramente por ello Alfredo del Mazo hizo énfasis en su interés por incrementar los beneficiarios, incluyendo a las amas de casa.